jueves, 12 de marzo de 2026

La cultura como una herramienta para la expansión


¿Qué es la cultura? Una herramienta. ¿Cómo? ¿Acaso la cultura no está compuesta de herramientas, valores y todo lo demás? Sí, pero la cultura es una herramienta, también, de por sí. Una herramienta ya sea de la evolución, de la adaptación, de cierto reflejo con el que avanzamos día a día. Como dije en otra publicación de este blog, hay una reproducción que es simbólica, y todo es símbolo o signo de algo, significado de algo: si hacemos algo que sea cultural, estaremos extendiéndonos en el ambiente, haciendo una herramienta cultural y usando la forma concreta o abstracta (se puede decir, igualmente, que todo es concreto) de la cultura como herramienta, ¿de qué? De esta expansión. La misma cultura como herramienta de expansión. La realización del día a día depende de que hagamos algo útil a la sociedad y, a su vez, a nosotros mismos, y acá hay reproducción desde el amor y el afecto, desde la empatía y desde el ego, desde el yo. También en esto hay una biologización, buscamos desde ese punto crecer. Todo debe ser útil a la adaptación, el mismo motor que nos mueve hace que creemos herramientas culturales para sobrevivir, seguramente para recrear el vínculo materno. Si alguien nos dio algo naturalmente, naturalmente buscaremos hacer cosas por el mundo tras la independización como individuos y desde ese lugar nace todo lo simbólico o lo que tiene que ver con los signos que valen de por sí en la sociedad porque tienen un uso. Lo que está hecho con amor o reciprocidad nacida tras el vínculo materno y sus correspondencias que ayudan a crecer pasa a ser útil para otras subjetividades, por lo menos en algún momento particular de cada uno. Y todo lo que ocurra en la sociedad para el sujeto que experimenta el día a día será una interrelación desde esa reproducción y desde lo que pase a representar el sujeto con cada poder y valor de los signos que emplea y que es en el mundo. Lo cultural depende de valores que son relativos pero que también están determinados por la naturaleza y por la historia. Para crecer debemos representar algo que tenga que ver con eso, con el crecimiento, y a su vez el crecimiento hace que logremos representar eso porque pasarán cosas y hechos contingentes, que no serán controlados, pero ¿acaso no se puede decir que todo está controlado desde cierto punto? Quizá la forma de percibir algo puede justificar el supuesto hecho de que estamos condicionados para tomar las cosas de la vida de determinada manera y quizá el pasado nos maneja en ese sentido. ¿Y hasta cuándo nos seguiremos perfeccionando? Para siempre, porque el individuo buscará transforma el entorno desde el motor de su idiosincracia en base a lo que se presenta, valga la redundancia, desde el presente. ¿Y la inacción o pasividad? También dependerá de la intención de enseñar algo al mundo desde la antedicha reproducción.

Espero estén muy bien. Los invito a comentar y a seguirme.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Las mentiras funcionales y el valor social que es una creencia


La verdad, a veces, es lo que sirve para algo, esto le da cierta entidad, todo lo objetivable tiene cierta entidad, pero hay niveles de objetivación; el lenguaje, por ejemplo, puede denominar algo y este algo puede no existir por fuera de esta utilidad objetivadora, como cuando se menciona a Dios y a su idea, a su significado; claro, esto se podrá discutir, pero ésta es una creencia útil. Hay que preguntarse hasta qué punto una utilidad es beneficiosa, lo es en cierto grado porque sirve para algo, aunque esto no exista más que como una idea y lo que está sirviendo para algo cumple una función tangible: son las mentiras funcionales y están determinadas por la subjetividad personal y la subjetividad compartida socio-cultural.

Nos podremos preguntar si más allá del valor de esta entidad, esta función tendría, lo que llamaré, una inmanencia productiva, que es presa de una estructuración y hay que ver hasta qué punto esta estructuración depende del ambiente, del contexto. Lo productivo sería lo que hacemos nosotros con la idea, con el signo, por ejemplo, con Dios. Y la inmanencia hay que analizar si se encuentra de por sí en la función, quizá nos estamos refiriendo a algo distinto a lo aparente, a lo intencionado: quizá otro signo cumple en otra subjetividad la misma función o el mismo efecto.

Hay una reciprocidad contextual que es estar en un ambiente de ciertas dependencias y de rotundas fijaciones en la psique. La cultura es creación constante, y hay distintos tipos de elementos culturales,  algunos que estructuran la realidad social y otros que no tanto, pero hay que tener en cuenta que el solo hecho del libre albedrío y de las capacidades creativas que afloran (más allá de lo artístico) son cruciales, ya que el mismo motor mental que crea cultura es una reproducción de la idosincracia que es general. Varían las formas todo el tiempo, más allá de las tipificaciones, pero el núcleo desde el que nace la cultura es algo compartido que se autojustifica porque depende de lo mismo desde un nivel inicial. Hay un desencadenante que nació del primer vínculo con la madre y que se forja en la evolución del sujeto en los primeros años sobre todo.

Hay que preguntarse si alguien y sus circunstancias y su misma naturaleza con sus acciones tiene valor dentro de los valores prefijados por el sistema, con todo lo establecido, permitido, previsto o determinado o si hay un más allá del contexto. Cada individuo reaccionará de manera distinta ante los estímulos hasta cierto punto. Hay gradaciones y tipos de reacciones o respuestas; hay actividades que hacen muchos y de las que se produce lo mismo, hay actividades que hacen muchos y producen algo que se distingue en cada caso, como en el arte (y esto es discutible). Claro, esto, si nos fijamos en cierto valor social de lo producido. Cada sujeto tiene una predisposición con la que viene al mundo, pero también hay detonantes del ambiente que hacen surgir una u otra faceta. Seguramente, la relevancia que le damos a algo sí está regulada por estas predisposiciones.

Concluiré con una idea: todos los valores de la sociedad, que algo sea más importante que otra cosa, que se le de más valor a una persona y no a otra, son creencias. Pero que exista una creencia no significa que no tenga un determinismo natural o incluso una tendencia nacida de lo biológico. Que se le de más peso a las personas que aparecen en los medios que a otras está basado en una creencia y es una valoración. Y esto es usado por los poderosos, ellos deciden a quién se valorará más decidiendo quién sale en los medios. Pero de por sí la fama nace de una tendencia que surge de valores determinados por lo biológico que regulan el comportamiento y la mente y a que a lo largo de la historia han creado desde sociedades hasta obras de arte.

jueves, 7 de agosto de 2025

La realidad y la objetividad en el lenguaje


El lenguaje se centra en la utilidad social para comunicarnos, tiene patrones de significación funcionales al sistema y a la sociedad. No es algo puro, más allá de un uso posible que se le pueda dar para romper con las estructuras "obvias" de la realidad. Mientras haya un determinismo del contexto pasado, presente y futuro (me refiero a una proyección a futuro que condiciona y estructura el desenvolvimiento), el lenguaje será parcial. La variación se encontrará en entornos en donde se busca objetividad, así podemos hablar del lenguaje de las matemáticas o el de cualquier ciencia fáctica, por ejemplo. Pero, como ya se ha dicho, los signos están impregnados de cultura y la cultura es adaptación al entorno por medio del raciocinio, por lo menos en determinado aspecto, y la misma adaptación se da con determinados patrones que corresponden a los intereses del sistema y a los de la sociedad, aunque ésta está estructurada por el sistema. También debemos tener en cuenta que la misma ciencia está determinada por el contexto social e histórico en que se hace, la ciencia pura puede hacerse dentro de una teoría pero la misma teoría estará determinada por este contexto. Estudiando cada uso de signos del lenguaje en el mundo sabremos mucho sobre el contexto en el que se usa. La misma objetivación tiene un carácter puro pero hay que ver qué se objetiva y por qué se tiene interés en objetivar algo en particular y no otra cosa. Y acá daré un punto de vista más personal. El lenguaje en uso, y esto es lo principal del lenguaje, que se use, está limitado y sesgado por la misma capacidad del sujeto que usa el lenguaje, y lo que habría que interrogarse es si esto es un determinismo lingüístico o no. Hay que analizar si hay algo intralingüístico que determina este sesgo del uso.

¿Cuál sería el lenguaje puro dentro de esto así como se habla de una ciencia pura?

El lenguaje con sus signos como herramientas se puede decir que tiene este carácter de puro, pero también éste es inventado por el hombre. La referencialidad, entonces, es pura, más allá de los intereses antedichos de índole cultural. Hay objetos a los cuales hacemos referencia, ya sean concretos o abstractos, y estos existen más allá del lenguaje pero son denominados por medio de éste y las denominaciones se usan. El lenguaje tiene trampas. El lenguaje se usa con sesgos determinados por el contexto. Se refiere uno mucho más a algo estrictamente lingüístico al hablar o formular enunciados, por ejemplo, filosóficos, en lo que creo que se da mucho, que a algo puro en su referencialidad. Por esto, el lenguaje es traicionero en este uso que se hace tras asociaciones interesadas y limitadas. Creo que cuando se formula una teoría que no tenga un respaldo de un criterio confiable se hace un uso del lenguaje que tiende a ser un círculo vicioso en el que uno se cierra y no sale de sus asociaciones y muchas veces éstas tan solo tienen sentido y no seguridad en cuanto a una verdad. 

¿El uso del lenguaje en determinados contextos se centra sólo en que lo que dice tenga sentido? ¿Qué deferencia hay entre algo que tiene sentido y algo que es verdadero?

Muchas veces sí, y diré que este sentido está determinado por el mismo lenguaje y no enteramente por la misma realidad. Pero el hombre puede hacer un uso ilimitado del lenguaje, ¿qué pasa acá? ¿Se puede llegar a ilimitadas verdades por esto? No, sólo se llegará a enunciados con sentido, si son verdaderos o no más allá de todo esto, esa es otra cuestión. Que alguien discurra en su pensamiento mucho sobre algo tan sólo está diciendo algo de su persona, de algo de carácter subjetivo, por más que pretenda objetividad. Hay casos en los que se llegará a una objetividad, hay formas de llegar a ella y también hay muchas ciencias pero, y esto es lo principal de lo que expongo, las misma asociaciones que se hacen en un discurrir, en determinados contextos en los que hay una cuota más grande de subjetividad, tienen más sentido para el mismo uso que verdad.

¿Qué sucede con la referencialidad y su objetivación?

Yo creo que la referencialidad en sí es objetiva, pero hasta cierto grado. Si hablamos del alma, nos estamos refiriendo a algo que tiene un valor dentro del entramado cultural, luego hay que ver qué se dice del alma, por ejemplo: "¿cómo demuestro que existe?" Acá entrará en juego el proceso de asociaciones personales con más o menos seriedad, con más o menos criterio. 

El lenguaje en su uso común permite llegar a verdades, pero estamos determinados por el contexto en el que emitimos el mensaje. Lo importante en la sociedad es que algo tenga sentido para que se entienda cuando queremos comunicar algo y nosotros mismos funcionamos así al desenvolvernos en la comunicación, refiriéndonos a algo real y no tan real.

Aclaro que se puede llegar, fuera de contextos con rigurosidad científica, a verdades. Pero acá el mismo contexto comunicativo (contexto social, miembros del acto de comunicación, etc.) y las intencionalidades condicionadas por éste, con sus propósitos y fuerzas que sesgan las búsquedas de verdad del ego de las personas, harán que no se llegue a verdades objetivas, sólo se llegará muchas veces a verdades sesgadas y funcionales a todo lo anterior.

Los invito a comentar y a seguirme

Va un abrazo para ustedes

lunes, 14 de julio de 2025

La locura y su concepto en este mundo

 La locura en esta sociedad en la que prima un bienestar basado en la competitividad, en la que el individuo se realiza en este bienestar que cumple un rol estabilizador en base, muchas veces, a preceptos culturales condicionantes, es lo que contrasta con este control competitivo. Si uno se vuelve loco pierde el control de lo que lo realizaría socialmente. Más allá del valor de esta locura en la sociedad, la misma locura rompería con los cánones del sistema de la sociedad, lo que está regulado para que el loco o cualquier individuo se autolimite para cumplir con las reglas. Lo que pasa muchas veces con el "loco" es que termina regulado por instrumentos del sistema, como el sistema de salud mental, porque éste no tiene un control que lo regule en su persona: el loco rompe con el control de la "obviedad" de la sociedad. Cuando alguien se escapa de lo obvio, del devenir constante y automático de la realidad social, se lo tildará de loco o de raro. Por lo general, a estas personas sólo se las mira raro, con desconfianza o miedo, pero también en este mundo hay mecanismos que hacen que la sociedad sea permeable y no tan restrictiva, el mismo loco puede ser orientado en sus energías para cumplir roles que legitimen y le den cierta forma a lo que le pasa. También hay que tener en cuenta que la misma locura suele estar prevista y además propulsada por el mismo sistema para que funcione éste, con todo lo que conlleva esto. También, la misma genialidad o idea de genialidad suelen estar asociadas a personas distintas que pueden reunir rasgos de la locura, de lo que convencionalmente es la locura, ya que ésta les ayuda a romper moldes sociales normalizadores y también luchar desde sus condiciones por un mundo mejor.

Hay profesiones u oficios que realzan la rareza de las personas, que la hacen funcional para que ciertos individuos se puedan desenvolver en la vida diaria. Generalmente, el mismo individuo decanta, dependiendo de su adaptación, en estas profesiones u oficios. Es su modo de vida. Todos tenemos distintos intereses que dependen de esta adaptación constante. Pero más allá de que uno se adapte y decante en ser funcional, esta persona puede seguir con problemas mentales más allá de cierta sublimación o actividad.

Se suele idolatrar a muchas personas por su genialidad o diferenciación, es que el mismo hecho de transformar energías personales en actos hace que estos sean dignos de idolatría naturalmente. Naturalmente, el transformar nuestras vidas en el día a día puede ser algo heroico. Más allá de esto, hay cierta idolatría a la imagen de las personas, por ejemplo, a la imagen que representa un famoso. En parte se idolatra por el mismo estatus de visibilidad que se le da a estos individuos, la misma situación que viven o que representan, más allá del posible verdadero talento (que es muchas veces debatible y relativo), es legitimadora de admiración. Por lo que la misma fama es una idea con elementos prefijados por el sistema que suele ser funcional y prestarse a la transfiguración de lo que es en verdad valioso para el mundo. La misma histeria social prepondera la visibilidad y la idolatría por sobre el altruismo y los actos abnegados. La misma locura funcional, ya orientada, es justificadora naturalmente por la misma resiliencia que es la superación de adversidades que representan el hacerse valer en el mundo en base a la naturaleza instintiva de adaptación y superación. Pero esta autosuperación personal y social se desprenden de la predisposición de cada individuo y su "choque" con la realidad, más allá también de su entorno primero y endógeno de lo familiar.

Habría que se más cautos, como sujetos de la sociedad, ante las imágenes con valor funcional. Lo bueno es que estas imágenes propugnan la autosuperación, pero también esta misma autosuperación, más allá de ubicar con el tiempo al sujeto que supera más arriba en la escala social, lo puede llevar a ser él mismo un individuo que se lleve una sorpresa, ya que la misma fama, por ejemplo, puede traer muchos problemas. La misma histeria social busca trascender por medio de la superficialidad, o la superficialidad es la forma de "superficializar", valga la redundancia, y falsear la esencia de las personas y así caer en mundo de imágenes. Pero esta superficialización se desprende no del hecho superficial en sí, sino de preceptos y de facilidades y comodidades ante estas imágenes, de la misma cultura de consumo de estas imágenes.

Y, como digo, estas personas reconocidas pueden en verdad haber superado mucho y ser dignas de ser ejemplos más allá de las apariencias, pero también hay una falsedad que desvirtúa, como dije, lo esencial y que apoya una autosuperación tendiente a la competitividad y la falta de valores. Todo esto es para encauzar a la población receptora de dichas imágenes en la búsqueda prefijada por el sistema de cierto estatus social "venerable".

Veamos un poco más allá de las apariencias y "esencializaremos" y haremos más importante la vida en este mundo.

Va un saludo, que anden muy bien

domingo, 6 de julio de 2025

La libertad y sus alcances

Les pregunto: ¿Qué es la libertad? Y bueno..., es algo bastante obvio se podría decir. Que podamos hacer lo que queramos, que podamos hacer lo que necesitemos. Aunque haya obstáculos circunstanciales, podemos terminar haciendo algo. Es que estamos determinados por el contexto de una manera bastante física, pero también dentro de un concepto que tiene ver con las ideas que a su vez están determinadas por aquello, lo físico. Entonces, ¿podemos hacer lo que queramos a veces? ¿En verdad queremos lo que queremos? ¿Qué tipo de pregunta es esta última? Claro que sí. Lo que nos ayuda a realizarnos como seres humanos y seres sociales es lo que queremos, y es algo que alivia cierto prejuicio conceptual y vital del pasado mientras este pasado se inmiscuye en la vida del presente alterada por las necesidades.

De nuevo, esta pregunta, ¿queremos lo que queremos?

Si nos preguntamos esto, deberíamos hacernos otra pregunta: ¿qué es querer? Y eso ya está contestado más arriba. Entonces, ¿por qué surgen estas preguntas? Podemos estar condicionados constantemente por el peso de la sociedad y de su sistema, pero igualmente queremos. 

Las preguntas de este tipo dependen de una intelectualización basada en el lenguaje que parte de lo lógico y postulo en esta publicación que la intelectualización es un sesgo. Basado en la lógica del lenguaje más que en la lógica de la vida. El mismo lenguaje y su alcance nos hace caer en una trampa. La culturización tiene algo que ver con esto.

Entonces, ¿somos realmente libres en un sistema que nos condiciona constantemente desde que nacemos generando en nosotros respuestas prefijadas por los dominantes de este mundo? ¿Qué peso tiene la naturaleza de la idiosincracia de cada uno como para que haya, según leí por ahí, un residuo de individualidad? Una independencia u originalidad de esta idiosincrasia. Es que, amigos, la libertad es un concepto en esta sociedad, un concepto con muchos significados dependiendo de los valores dentro de cada contexto a evaluar con este término. Si yo quiero hacer algo y lo termino haciendo, es que fui libre de hacerlo. Eso es algo básico. Y si no puedo hacerlo queriéndolo hacer, es que no fui libre. Pero hay personas que están predeterminadas para hacer siempre lo que quieren, no van a querer hacer algo que no puedan hacer, ¿esas personas son más libres que las otras? ¿Acaso chocarse contra lo mismo sin poderlo hacer no hará que hagamos en el futuro esto con más reparos y más aprendizajes? ¿No hacer es hacer en este sentido? Quiero decir, ¿cuando no hacemos algo está haciéndose más relevante la libertad y sus alcances en esta vida por darnos cuenta de algo y adquirir sabiduría de acción? Libertad también será darnos cuenta de lo que no podemos hacer en un primer momento. Entonces, cuando no podemos hacer algo determinados por el contexto también estamos manifestando libertad, pero en la intención, es una idea de libertad, una realidad de libertad. Lo demás será una dialéctica, una relación constante, entre sistema y sociedad y sujeto de esta sociedad. Y acá, lo mejor es mirar a futuro. La experiencia nos ayuda a mirar a futuro para planear mejor las cosas a realizar.

Postulo el término de "libertad directa" y el término de "libertad indirecta" para hacer alusión a las libertades del momento determinadas por el contexto y a las libertades que hacen que no podamos hacer algo pero que la idea misma de libertad y sus alcances en este mundo se amplíen en base a esta experiencia.

Seamos libres, amigos. Seamos buenos y dependamos de esto para actuar conscientemente en el día a día, esto es algo moral, pero también se puede así transformar el mundo, porque la moral no nos determina como en una "cárcel de la moral", nos determina desde el corazón que siempre debe luchar.

Que anden muy bien

sábado, 28 de junio de 2025

Individualismo y subjetividad (y reproducción simbólica)

La forma en la que crecemos como sociedad está determinada por un carácter biológico de adaptación al entorno. Lo que sirve, sirve porque por un determinismo natural es así. Por el mismo instinto hay cosas que sirven para sobrevivir como especie. El valor que algo adquiere en la sociedad estará determinado por esto. 

Esto es de carácter biológico y tiene que ver con la conservación de la especie. Pero más allá de una reproducción física del humano hay una reproducción simbólica. Y esta reproducción física estará embebida por medio de la crianza por esta reproducción simbólica.

¿Qué es la reproducción simbólica*?

Es una especie de control sobre la realidad que se hace desde lo que le resulta útil a un individuo. La reproducción simbólica es de alcance social ya que todos los individuos de la sociedad tenemos una intersubjetividad y una meta en común que nos aúna, esta meta en común es la supervivencia y la realización que tiene un carácter de personal sobre todo. Esto es lo que pasa: primero, en este sistema, importa la realización personal y luego la general. El peso de la fama es muy grande. El peso del valor convencional de la fama. Algo adquiere peso por la cosmovisión que se tiene y la fama tiene un valor social que sitúa al famoso en un escalafón que se tiene en valía por encima del de otras personas con otros roles. ¿Intrínsecamente la fama tiene valor? No, es algo social pero lo que sí es natural y esencial es el uso que se le da a algo, el uso que se le da a algo parte de lo interesado de los que subjetivan esto para sobrevivir simbólicamente. Crecemos como sociedad por la reproducción simbólica también.

Y acá el individualismo entra en juego porque nos diferencia del resto de por sí. En este sistema nos diferenciamos del resto por la competitividad propia de éste. Y la subjetividad que más resalta es la que más llegará a esta cima sociocultural.

¿Qué relación hay entre individualismo y subjetividad?

Se podría decir que todos somos subjetivos y en esto cuanto más es la diferenciación del pensamiento en la escala de valor de la sociedad y de su sistema más se tiende a algo de carácter individual, más restrictivo. El mismo hecho de escalar en la sociedad en esta montaña de poder está basado en el individualismo que nace de lo apariencial de la subjetividad y su valor en el entorno social. El valor funcional de algo en base a su valor es apariencial en gran parte, se basa en lo superficial por el mismo peso de esta función y por cómo funciona el mecanismo del sistema acorde a esto. Somos sujetos del mercado en la lucha por la supervivencia. Más allá de la autoconciencia y de cómo nos percibamos somos engranajes. Esto tiene un carácter nagativo y otro positivo. Porque nos dominan estratégicamente para explotarnos pero hay cierta canalización perpetua en muchos individuos que tiene que ver con la creatividad y esta creatividad tiene puntos en contacto con la reproducción simbólica. Individualista será la persona en la que prime su beneficio personal ante el social, y lo que sucede es que estas personas suelen "triunfar" en muchas ocasiones. Pero este triunfo es útil al sistema aunque, como dije, para no desvalorizar algo que puede ser valorable, esto tiene un determinismo natural, biológico. Y la subjetividad en el individualismo es interesada generalmente, sigue tras los pasos del antedicho triunfo y de la supervivencia propia, por lo que en esta subjetividad habrá un sesgo de grandeza autopercibida que puede ser errónea, o sólo apoyada por el sistema para sus intereses de dominio y de exclusión de unos a otros.

Podemos hacer mucho para ayudar al mundo, esta reproducción que trato en este escrito está dotada de amor pero también de control sobre la realidad. Lo que varía es el entorno del reproductor simbólico y el lugar en el que se deposite toda esta carga. Pero también hay empatía y consonancia incluso ante los individualista más competitivos, eso es algo personal que puede decir algo valorable de una persona. La misma empatía tiende a solidarizar a las personas con el otro si es que no está alguien en este juego cegado por sus motivaciones. Y cuando alguien, en este juego del sistema, resalta como no conviene que resalte, la misma subjetividad de esta persona con sus introyecciones le pondrá inseguridades en forma de trabas. Uno se controla más de lo que cree. Y el individualismo está amparado por el estereotipo de sujeto exitoso.

*Uso una concepción del término un tanto personal.

viernes, 27 de junio de 2025

Me bienvengo para darles esta bienvenida

 Hola a todos

¿Qué me trae por acá?

La soledad potencial.

¿Qué los trae a ustedes?

Ustedes lo sabrán o no, de acuerdo a su cosmovisión y a su grito cotidiano de amor u odio.

Este blog versará sobre reflexiones que se me van ocurriendo como piedras que pateo en este camino de la vida. Con cada piedra puedo hacer una represa que permita contener el agua del destino y así controlarlo. O, también, puedo hacer una represa para las luces de la vida soleada.

La luz es un espejo si la sabemos ver bien y estas piedras de pensamientos para ustedes y el mundo que no conozco del todo harán algo por el peso sociocultural y destinal de mis pasos.

Estoy convencido de que puede haber un mundo mejor si sabemos ver las luces.

Estoy convencido de que puede haber un mundo mejor si sabemos manos y amor.

Soy un ser humano que se es.

Soy un ser humano que llora en forma de cariño a futuro.

Seamos buenos, queridos hermanos planetarios del más acá.

¡Les dejo un gran saludo!

La cultura como una herramienta para la expansión

¿Qué es la cultura? Una herramienta. ¿Cómo? ¿Acaso la cultura no está compuesta de herramientas, valores y todo lo demás? Sí, pero la cultur...