lunes, 14 de julio de 2025

La locura y su concepto en este mundo

 La locura en esta sociedad en la que prima un bienestar basado en la competitividad, en la que el individuo se realiza en este bienestar que cumple un rol estabilizador en base, muchas veces, a preceptos culturales condicionantes, es lo que contrasta con este control competitivo. Si uno se vuelve loco pierde el control de lo que lo realizaría socialmente. Más allá del valor de esta locura en la sociedad, la misma locura rompería con los cánones del sistema de la sociedad, lo que está regulado para que el loco o cualquier individuo se autolimite para cumplir con las reglas. Lo que pasa muchas veces con el "loco" es que termina regulado por instrumentos del sistema, como el sistema de salud mental, porque éste no tiene un control que lo regule en su persona: el loco rompe con el control de la "obviedad" de la sociedad. Cuando alguien se escapa de lo obvio, del devenir constante y automático de la realidad social, se lo tildará de loco o de raro. Por lo general, a estas personas sólo se las mira raro, con desconfianza o miedo, pero también en este mundo hay mecanismos que hacen que la sociedad sea permeable y no tan restrictiva, el mismo loco puede ser orientado en sus energías para cumplir roles que legitimen y le den cierta forma a lo que le pasa. También hay que tener en cuenta que la misma locura suele estar prevista y además propulsada por el mismo sistema para que funcione éste, con todo lo que conlleva esto. También, la misma genialidad o idea de genialidad suelen estar asociadas a personas distintas que pueden reunir rasgos de la locura, de lo que convencionalmente es la locura, ya que ésta les ayuda a romper moldes sociales normalizadores y también luchar desde sus condiciones por un mundo mejor.

Hay profesiones u oficios que realzan la rareza de las personas, que la hacen funcional para que ciertos individuos se puedan desenvolver en la vida diaria. Generalmente, el mismo individuo decanta, dependiendo de su adaptación, en estas profesiones u oficios. Es su modo de vida. Todos tenemos distintos intereses que dependen de esta adaptación constante. Pero más allá de que uno se adapte y decante en ser funcional, esta persona puede seguir con problemas mentales más allá de cierta sublimación o actividad.

Se suele idolatrar a muchas personas por su genialidad o diferenciación, es que el mismo hecho de transformar energías personales en actos hace que estos sean dignos de idolatría naturalmente. Naturalmente, el transformar nuestras vidas en el día a día puede ser algo heroico. Más allá de esto, hay cierta idolatría a la imagen de las personas, por ejemplo, a la imagen que representa un famoso. En parte se idolatra por el mismo estatus de visibilidad que se le da a estos individuos, la misma situación que viven o que representan, más allá del posible verdadero talento (que es muchas veces debatible y relativo), es legitimadora de admiración. Por lo que la misma fama es una idea con elementos prefijados por el sistema que suele ser funcional y prestarse a la transfiguración de lo que es en verdad valioso para el mundo. La misma histeria social prepondera la visibilidad y la idolatría por sobre el altruismo y los actos abnegados. La misma locura funcional, ya orientada, es justificadora naturalmente por la misma resiliencia que es la superación de adversidades que representan el hacerse valer en el mundo en base a la naturaleza instintiva de adaptación y superación. Pero esta autosuperación personal y social se desprenden de la predisposición de cada individuo y su "choque" con la realidad, más allá también de su entorno primero y endógeno de lo familiar.

Habría que se más cautos, como sujetos de la sociedad, ante las imágenes con valor funcional. Lo bueno es que estas imágenes propugnan la autosuperación, pero también esta misma autosuperación, más allá de ubicar con el tiempo al sujeto que supera más arriba en la escala social, lo puede llevar a ser él mismo un individuo que se lleve una sorpresa, ya que la misma fama, por ejemplo, puede traer muchos problemas. La misma histeria social busca trascender por medio de la superficialidad, o la superficialidad es la forma de "superficializar", valga la redundancia, y falsear la esencia de las personas y así caer en mundo de imágenes. Pero esta superficialización se desprende no del hecho superficial en sí, sino de preceptos y de facilidades y comodidades ante estas imágenes, de la misma cultura de consumo de estas imágenes.

Y, como digo, estas personas reconocidas pueden en verdad haber superado mucho y ser dignas de ser ejemplos más allá de las apariencias, pero también hay una falsedad que desvirtúa, como dije, lo esencial y que apoya una autosuperación tendiente a la competitividad y la falta de valores. Todo esto es para encauzar a la población receptora de dichas imágenes en la búsqueda prefijada por el sistema de cierto estatus social "venerable".

Veamos un poco más allá de las apariencias y "esencializaremos" y haremos más importante la vida en este mundo.

Va un saludo, que anden muy bien

domingo, 6 de julio de 2025

La libertad y sus alcances

Les pregunto: ¿Qué es la libertad? Y bueno..., es algo bastante obvio se podría decir. Que podamos hacer lo que queramos, que podamos hacer lo que necesitemos. Aunque haya obstáculos circunstanciales, podemos terminar haciendo algo. Es que estamos determinados por el contexto de una manera bastante física, pero también dentro de un concepto que tiene ver con las ideas que a su vez están determinadas por aquello, lo físico. Entonces, ¿podemos hacer lo que queramos a veces? ¿En verdad queremos lo que queremos? ¿Qué tipo de pregunta es esta última? Claro que sí. Lo que nos ayuda a realizarnos como seres humanos y seres sociales es lo que queremos, y es algo que alivia cierto prejuicio conceptual y vital del pasado mientras este pasado se inmiscuye en la vida del presente alterada por las necesidades.

De nuevo, esta pregunta, ¿queremos lo que queremos?

Si nos preguntamos esto, deberíamos hacernos otra pregunta: ¿qué es querer? Y eso ya está contestado más arriba. Entonces, ¿por qué surgen estas preguntas? Podemos estar condicionados constantemente por el peso de la sociedad y de su sistema, pero igualmente queremos. 

Las preguntas de este tipo dependen de una intelectualización basada en el lenguaje que parte de lo lógico y postulo en esta publicación que la intelectualización es un sesgo. Basado en la lógica del lenguaje más que en la lógica de la vida. El mismo lenguaje y su alcance nos hace caer en una trampa. La culturización tiene algo que ver con esto.

Entonces, ¿somos realmente libres en un sistema que nos condiciona constantemente desde que nacemos generando en nosotros respuestas prefijadas por los dominantes de este mundo? ¿Qué peso tiene la naturaleza de la idiosincracia de cada uno como para que haya, según leí por ahí, un residuo de individualidad? Una independencia u originalidad de esta idiosincrasia. Es que, amigos, la libertad es un concepto en esta sociedad, un concepto con muchos significados dependiendo de los valores dentro de cada contexto a evaluar con este término. Si yo quiero hacer algo y lo termino haciendo, es que fui libre de hacerlo. Eso es algo básico. Y si no puedo hacerlo queriéndolo hacer, es que no fui libre. Pero hay personas que están predeterminadas para hacer siempre lo que quieren, no van a querer hacer algo que no puedan hacer, ¿esas personas son más libres que las otras? ¿Acaso chocarse contra lo mismo sin poderlo hacer no hará que hagamos en el futuro esto con más reparos y más aprendizajes? ¿No hacer es hacer en este sentido? Quiero decir, ¿cuando no hacemos algo está haciéndose más relevante la libertad y sus alcances en esta vida por darnos cuenta de algo y adquirir sabiduría de acción? Libertad también será darnos cuenta de lo que no podemos hacer en un primer momento. Entonces, cuando no podemos hacer algo determinados por el contexto también estamos manifestando libertad, pero en la intención, es una idea de libertad, una realidad de libertad. Lo demás será una dialéctica, una relación constante, entre sistema y sociedad y sujeto de esta sociedad. Y acá, lo mejor es mirar a futuro. La experiencia nos ayuda a mirar a futuro para planear mejor las cosas a realizar.

Postulo el término de "libertad directa" y el término de "libertad indirecta" para hacer alusión a las libertades del momento determinadas por el contexto y a las libertades que hacen que no podamos hacer algo pero que la idea misma de libertad y sus alcances en este mundo se amplíen en base a esta experiencia.

Seamos libres, amigos. Seamos buenos y dependamos de esto para actuar conscientemente en el día a día, esto es algo moral, pero también se puede así transformar el mundo, porque la moral no nos determina como en una "cárcel de la moral", nos determina desde el corazón que siempre debe luchar.

Que anden muy bien

La cultura como una herramienta para la expansión

¿Qué es la cultura? Una herramienta. ¿Cómo? ¿Acaso la cultura no está compuesta de herramientas, valores y todo lo demás? Sí, pero la cultur...